jueves, 24 de enero de 2013

Act. 4 Reflexión sobre las modificaciones acerca del rol como maestro de historia.


           Al realizar una planeación de la clase de historia y verificar el tiempo que se tiene para esta materia, he caído en varias ocasiones en recurrir a charlas o lecturas de diversas fuentes para exponer el tema y que los alumnos realicen cuadros sinópticos, tablas, mapas conceptuales y cuestionarios. Sin embargo no basta con estas estrategias, solo por querer ahorrar tiempo o que nos falte para impartir dicha materia; se debe modificar la enseñanza que precisamente nuestros maestros nos impartieron en nuestra niñez.

            Comprender el método situación-problema que se impartió a lo largo de esta sesión dejo claro ver que no es suficiente lo que uno imparte en las aulas de clase ya que consiste en dar un giro: dejar lo tradicionalista para abrir camino al pensamiento complejo, crítico y científico.

            El rol como maestro es más una guía, para que nuestros alumnos indaguen en los hechos y acontecimientos históricos, creen sus hipótesis, reflexionen, analicen conceptos, se documenten e investiguen sobre los temas a tratar, confronten sus puntos de vista y opiniones, alentar el espíritu crítico y la confianza, que construya colectivamente los saberes y realice sus conclusiones tanto individual como grupal.
            En lo que a mí concierne esto es necesario: tener disposición al cambio así como deseo de modificar e innovar nuestra forma de enseñanza, crear ambientes de aprendizaje y tener una formación continua.

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